ACADÉMICO DE LA FIN-PUCV PLANTEA LOS NUEVOS DESAFÍOS DE INNOVACIÓN EN DEPÓSITOS DE RESIDUOS MINEROS

06 jun 2016

Raúl Espinace detalló en charla organizada por el Proyecto Ingeniería 2030 una serie de problemáticas que se evidencian en la actualidad, y que son materia de constantes estudios realizados por expertos en la materia, entre ellos el creciente aumento en la generación de relaves.

¿Cómo han variado los focos de atención en los procesos mineros actuales? ¿Qué papel juegan los depósitos masivos? y ¿Cómo estamos enfrentando esta situación? Son algunas de las interrogantes que respondió Raúl Espinace, académico de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Facultad de Ingeniería PUCV, en el marco de la charla denominada “Desafíos de innovación en depósitos de residuos mineros”; iniciativa organizada por el Proyecto Ingeniería 2030 que busca ser un punto de encuentro entre la Universidad y una organización privada, para fomentar proyectos conjuntos de I+D+i que den respuesta a necesidades o problemas concretos que sean requeridos.

En la instancia, el Académico de la FIN-PUCV hizo un análisis sobre los desafíos de innovación en minería generados por el programa de Minería de Alta Ley y recogidos por Geotecnia Ambiental. “Hay desafíos que nosotros vemos al participar en el mundo de la minería, ya sea como empresario o como investigador de la Universidad, y con las redes que trabajan en este mundo fuimos detectando una serie de necesidades. Algo muy significativo es el lanzamiento del Programa Nacional de Minería Alta Ley, que plantea cinco desafíos, y a partir de esos desafíos, o núcleos como les llaman, está planteado incluso las líneas de investigación que se espera que se desarrollen”, sostuvo Espinace.

PROGRAMA NACIONAL DE MINERÍA

El Programa Nacional de Minería Alta Ley, es una iniciativa que tiene como principal objetivo fortalecer la productividad, competitividad e innovación en la industria minera nacional y sus proveedores, con el fin de impulsar el desarrollo del país. “Ese es un tema muy interesante, porque es proyectar a Chile al año 2035 como país minero y con una mirada de Chile posicionado en la innovación, posicionado como un desarrollador de innovación y de servicios con proveedores de clase mundial, que es mucho más que vender cobre”, sostuvo el Académico.

Pero ¿qué hacemos con nuestros depósitos de residuos o principalmente con nuestro relave? Es lo que se cuestiona el Académico. “El desafío es enorme, porque estamos generando en Chile 1,5 millones de toneladas de relaves al día, es decir, estamos moviendo un equivalente a un Cerro Santa Lucía con relaves, y de aquí al 2025 ya será casi el doble. Entonces, el tema es, dónde tiramos o qué hacemos con esos relaves, y además cómo hacemos para que ese trabajo de disposición de los relaves sea sustentable e inclusivo, que no afecte a las personas, e incluso que haga participar a las comunidades que hasta ahora se han visto afectada”, afirmó.

Según el Académico, con esos lineamientos se abre un mundo de posibilidades. “Proyectos en el área de sensores remotos para las comunidades que pueden ser desarrollados, por ejemplo, por la Escuela de Ingeniería Eléctrica; o proyectos de biomejoradores o potenciadores de suelos que pueden ser desarrollados por la Escuela de Ingeniería Bioquímica. Pero el gran problema es qué hacemos con nuestros relaves, y después cómo le damos valor a esos relaves, cómo los disponemos, y ese es un gran tema para los próximos 20 años”, argumentó.

¿Qué tan factible o complejo es solucionar ese gran tema? Según Espinace, “completamente accesible. Las tecnologías están, muchas de ellas desarrolladas a nivel mundial, pero presentan problemas de escalamiento. No es lo mismo una solución para Canadá o Australia, con niveles de producción de 45 mil toneladas al día, a Chile con 100 mil toneladas al día, entonces aparecen inmediatamente problemas de escalamiento y brechas tecnológicas”.

“Hay algunas tecnologías que están desarrolladas pero aplicarlas en Chile cuesta mucho, y hay que hacer adaptación tecnológica. Por otro lado, hay desafíos que son propios de Chile, que tenemos que desarrollarlos, inventarlos y después exportarlos. Yo veo que con universidades integradas con el mundo privado y con la minería, podemos llegar muy lejos a solucionar esos problemas”, añadió.

EQUIPOS MULTIDISCIPLINARIOS

Raúl Espinace también planteó una serie de problemáticas que se evidencian en la actualidad, y que son materia de constantes estudios realizados por expertos en la materia, entre ellos: el creciente aumento en la generación de relaves, la existencia de diversos tranques cuya vida útil estaría terminando, la necesidad de enfrentar el desafío de diseñar depósitos de relaves de mayor altura y capacidad o “de nueva generación”, la carencia de sitios apropiados para disposición de relaves y la cercanía a poblaciones y empoderamiento de comunidades.

También, existen nuevos desafíos técnicos para los depósitos de relave, en los que se consideran la reducción de consumo de agua, el tratamiento y captura de infiltraciones, una mejora de la estabilidad química, el desarrollo de operaciones limpia (control del polvo y derrames generados); entre otros. Y es en este contexto en el que cobra mayor sentido en trabajo desarrollado por equipos multidisciplinarios.

“Las generaciones actuales tienen grandes virtudes que tenemos que aprovechar, y una dificultad que tenemos que salvar, que es el trabajo en equipo. Hay que potenciar el trabajo en equipo, que es una cultura que no traemos mucho ni del colegio ni de la universidad. Y después, hay que procurar que ese trabajo en equipo sea multidisciplinario. Ese es un gran desafío que tenemos que superar en la Universidad”, concluyó el Académico de la Facultad de Ingeniería PUCV.

Por Vanessa Varas P.

Facultad de Ingeniería PUCV

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