| La industria minera del cobre en Chile ha experimentado un avance considerable durante los últimos años. Sin embargo, el fenómeno trae aparejado un problema: el manejo de los desechos. Los residuos mineros son depositados generalmente en tranques de relaves, los cuales algunas veces terminan sumidos en el abandono. “Hoy en Chile hay 860 depósitos de relaves, de los cuales 121 están en operación. De este total catastrado un alto porcentaje está con riesgo físico, filtraciones, inestabilidad de muros y la preocupante erosión eólica”, manifestó Raúl Espinace, director del Proyecto Innova-CORFO “Proposición de proyectos de normas para el control de calidad de procesos de operación de tranques de relave”. Juan Palma, académico de la PUCV y director alterno del proyecto, precisó que “los relaves son generados por la industria minera en Chile en una proporción que actualmente supera las 500.000 toneladas por día”. Ambos investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), a través del Grupo Geotecnia de la Escuela de Ingeniería en Construcción, iniciaron un proyecto que se traducirá en la generación de directrices operacionales para todos los tranques de relaves existentes en el país. El proyecto fue presentado el 17 de abril en el Hotel Chagall de Copiapó, hasta donde llegaron representantes de la PUCV y de las asociadas a la iniciativa. Mayor sustentabilidad para el rubro Estas normas serán elaboradas por el grupo que dirige Espinace junto a Palma, en cooperación con la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), a través de su planta Matta; Sol Solution de Francia, Sociedad Punto del Cobre y Salmag. En la iniciativa también participan el Instituto Nacional de Normalización (INN), el Servicio Nacional de Geología y Minería y Geotecnia Ambiental. La aprobación de estas normas, prevista para 2010, mejorará la regulación del rubro minero y otorgará una mayor sustentabilidad al negocio. “Chile contará con nuevas herramientas para proteger el medioambiente en el campo de la minería”, adelantó Espinace. Lucha contra el viento El objetivo principal de este proyecto es realizar investigaciones conducentes a la aplicación de nuevas tecnologías y desarrollo de dos proyectos de normas para control de calidad del proceso de compactación. Otra apuntará a la aplicación de estabilizantes químicos, como “riegos mata-polvos”, en tranques de relaves, todo lo cual se realizará en terreno, desde la Segunda Región hasta la Metropolitana. Entre los resultados de este proyecto destacará la elaboración de un documento que establecerá un sistema de clasificación de las arenas de relaves, lo cual ayudará a terminar con el problema. “Las normas que se van a proponer buscan mejorar el control de calidad de tranques de relaves en la compactación de químicos, de esta forma evitar erosión eólica, que básicamente es el polvo que se levanta y llega a las poblaciones vecinas con el consecuente daño medioambiental”, acotó el profesor Raúl Espinace. A su vez, se adaptará una tecnología extranjera para el control de dicha operación. “Las propuestas de normas de control de calidad contribuirán a lograr el mejoramiento de la condición de estabilidad mecánica de un tranque de relaves y evitar importantes impactos al ambiente y la salud de las personas, durante la fase operacional y de abandono, disminuyendo riesgos y pérdidas económicas producto de fallas y colapsos de este tipo de instalaciones”, agregó Juan Palma. |